
Desde entonces Chagall siempre ha estado en mi mente, desde muy pequeña he pensado tantas veces en ese cuadro, en ese cuento. Luego, de más mayor, me enteré que ese cuadro se llamaba "París desde mi ventana".
Para hoy quería poner otra pintura de este artista. Quizá no es uno de los más representativos de su imaginario romántico, de sueños coloristas donde gravitan novias, parejas, animales sobre un fondo parisino, casi siempre en nebulosas azules que sugieren movimiento. Tal vez me guste tanto por ser lo contrario a sus otras series denominadas bajo títulos parecidos,"the lovers", ya que transmite una quietud meditada y una extraña ambigüedad. Pasión contenida sobre fondo rosa, los ojos cerrados en una serena sumisión. Un abrazo interminable. ¿Qué mejor representación del amor? ¿quién duda a estas alturas de lo que quieren los amantes?. Fundidos hasta ser sólo uno.
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