
Hace unos días mi amigo A me pidió consejo sobre decoración. Mi apuesta es bien sencilla: los tonos claros. Cansan menos y combinan bien con todo, no te arrepentirás. Además luego les puedes meter cualquier cosa, cualquier tono en los tejidos le irá bien. Aprovecha tú que eres de esos afortunados que va a vivir en una casa de techos altos, molduras, balcones con póstigos, todo un lujo en una ciudad como Madrid.
Cuando viajo a Francia y visito casas de gente siempre me sorprende gratamente el uso del blanco, de los claros en general. Los muebles en lacas blancas sobre todo, después de generaciones de muebles oscuros en España me parece el colmo de lo elegante, qué le voy a hacer....adoro Francia.
ahora estoy estupefacto, lleno de dudas, desempapelé el otro día la casa, me pegué la gran sudada, lo que había detras , a pesar del paso del tiempo, eran colores verdes y azules habaneros, coloniales, de pelourinho baiano..... tan bonitos.... que hago?, queda tan retro, tan underground....
ResponderEliminarPues sigue tu instinto, piensa en cómo eres tù. Yo puedo aconsejarte unos tonos en base a un criterio, que en mi caso es la elegancia francesa, pero tú eres diferente.Piénsate y verás los colores fluir. Hazme caso...
ResponderEliminarA mí me encanta cómo quedan las paredes cuando les arrancas el papel, esas texturas imposibles, como un palimpsesto alejandrino (juas!). Si además salen colores fresquitos... ¡adelante!
ResponderEliminarQué bonito lo del palimpsesto...Cuando quieres eres tan poético Nones....Ya sabes amigo Refusenik, deja que salgan las vidas pasadas de la casa...que mude su piel a la inversa.
ResponderEliminarbeso