
Y cuando volvió a casa, a la hora en que los consejos de la sabiduría no están ya apagados por el zumbido de la vida exterior, se dijo:
-Tuve hoy, en sueños, tres domicilios en los que hallé un mismo placer. ¿Para qué obligar al cuerpo a cambiar de lugar, si mi alma viaja tan rápidamente? ¿Y para qué realizar proyectos, si es ya el proyecto en sí placer suficiente?
("Los Proyectos" Pequeños poemas en prosa, Baudelaire)
hola miette.... veo que sigues hiperactiva en cuanto a tu blog, y supongo que en cuanto al resto también... disculpa de nuevo por lo del sábado noche... la próxima semana que me prodigue por allí, te digo y quedamos... también me quedé yo con las ganas de salir y veros...en fin...
ResponderEliminarbesicos
No pasa nada amigo, nos vemos en breves!!Ya sabes que sigo tu blog y voy viendo lo que haces. No te pierdo la pista.
ResponderEliminarBesote