C-MAYOR
Cuando bajó a la calle tras la cita de amor soplaba la nieve en el aire. El invierno había llegado mientras hacían el amor. La noche brilló blanca. Él caminó rápido y alegre. Toda la ciudad inclinada. Transeúntes sonrientes-Todos reían tras los cuellos alzados. ¡¡Era libre!! Y todos los signos de interrogación cantaron la existencia de Dios. Eso creía él. Una música estalló y cruzó en la nieve arremolinada con largos pasos. Todo en camino del tono C. Un tembloroso compás dirigido a C. Una hora sobre las heridas. ¡Era fácil! Todos reían tras los cuellos alzados.
(Thomas Transtomer)


No me hagas caso pero el apellido me suena mucho, todo lo que escribe será genial... de seguro.
ResponderSuprimirBesos transtornados.
Desde luego el apellido de este tipo se las trae, pero la verdad es que su poesia tiene cierto encanto, aunque nunca comparado al tuyo!!!
ResponderSuprimirbesos mil veces transtornados, asi deberian ser siempre...
Miette
Por cierto, ya voy avanzando con lo nuestro.:
ResponderSuprimirMúsica, nieve, amor y libertad. Bello muy bello. Feliz año nuevo bella hada, un abrazo!
ResponderSuprimirGracias medusilla. Nada mas romantico que la nieve, una ciudad nevada y por supuesto, una buena musica!!!
ResponderSuprimirbesitos de reyes.
Miette
Sin duda es un gran poeta. Callado en su música de cuerpo entero, abrigado por la suave calma que sigue a la cita de amor, y con toda la libertad para ver y sentir los estallamientos de la risa junto con las alegrías por las que se puede conducir la música en C mayor.
ResponderSuprimirAbrazos de eneral tarde
Gracias por este comentario-poema, siempre maravilloso, sin duda, un nuevo género.
ResponderSuprimirBesos en la cuesta de enero.
Que gente tan pacifica , tenemos tanto que aprender de ellos ....
ResponderSuprimir;)
paya larson que dura la vuelta...animo!
Pues sí amigo, la verdad es que son muy cívicos...
ResponderSuprimirLa vuelta, uuufff...qué horror!!
Miette