martes, 6 de septiembre de 2011

Con o sin magdalena..

El amor descrito por Proust resulta siempre tan dulce y delicado como una de las pequeñas madeleines de Commercy:

"Es ella", como si, de repente, alguien nos mostrara exteriorizada ante nosotros una de nuestras enfermedades  y viéramos que no tiene ningún parecido con nuestro sufrimiento. "Ella" e intentaba preguntarse qué era eso de ella, pues el amor y la muerte tienen como punto común, más que esos puntos tan vagos de los que se suele hablar siempre, el de inducirnos a indagar más profundamente en el misterio de la personalidad, ante el temor de que su realidad se nos escape. Y aquella enfermedad que era el amor de Swann se había multiplicado tanto, estaba tan íntimamente enlazada a todas las costumbres de Swann, a todos sus actos, a su salud, a su sueño, a su vida, incluso a lo que deseaba para después de su muerte, que había acabado por formar un todo con él, hasta el punto que no era posible arrancársela sin destruirlo casi por completo: como se dice en cirugía, su amor ya no era operable.
(Un amor de Swann, Proust)

sábado, 3 de septiembre de 2011

El París triste del verano..

Las tardes calurosas y secas, andaba sin descanso, buscando, husmeando. El París triste del verano se convertía para Pepe en un infierno voluptuoso, casi tropical. Me describía calles pobres que yo no conocía, pues bajo la bóveda del crepúsculo plantaba en ellas, pilar de plata y oro, azul generador de luz, algún aprendiz de fontanero de cabello veneciano, algún tornero metalúrgico espolvoreado con lentejuelas de cobre. Durante mucho tiempo, amó a los muchachos rubios y cerúleos como se ama el mar innombrable y cada ola de la marejada. Pero un día, la marea de las seis, que vaciando los talleres de metalurgia y de electricidad, desparrama sobre París el miosotis con el azulejo, el acónito, la genciana y la escila, puso a Pepe frente a un mono de un azul que no tenía nombre y a un bigote de oro cegador que cual gallardete atravesaba un rostro.
(Lo puro y lo impuro, Colette)

miércoles, 31 de agosto de 2011

El vagabundo de Valparíso

Valparaíso a veces se sacude como una ballena herida. Tambalea en el aire, agoniza, muere y resucita. Aquí cada ciudadano lleva en sí un recuerdo de terremoto. Es un pétalo de espanto que vive adherido al corazón de la ciudad. Cada ciudadano es un héroe antes de nacer. Porque en la memoria del puerto hay ese descalabro, ese estremecerse de la tierra que tiembla y el ruido ronco que llega de la profundidad, como si una ciudad submarina y subterránea echara a redoblar sus campanarios enterrados  para decir al hombre que todo terminó.
A veces, cuando ya rodaron los muros y los techos entre el polvo y las llamas, entre los gritos y el silencio, cuando ya todo parecía definitivamente quieto en la muerte, salió del mar, como el último espanto, la gran ola, la inmensa mano verde que, alta y amenazante, sube como una torre de venganza barriendo la vida que quedaba a su alcance.
(Confieso que he vivido, Pablo Neruda)

martes, 30 de agosto de 2011

Enfaticalistas...

Un París, bohemio, noctámbulo y enfaticalista nos enseña la peli Funny Face. París es mucho París, y Eluard es mucho Eluard. Dejaré algo de él, y como siempre breve pero eficaz. Bello muy bello. Me encanta.

En el corazón de mi amor
Un hermoso pájaro me muestra la luz que aparece claramente en sus ojos. Un pájaro que canta sobre una bola de muérdago. En medio del sol.
.............
Constelaciones. Conocéis la forma de su cabeza. Aquí todo se oscurece: El paisaje se completa, las mejillas se encienden. Las masas disminuyen y circulan por mi corazón unidas al sueño. ¿Y hay alguien quién quiera tomar mi corazón?

domingo, 28 de agosto de 2011

Las cartas dijeron..

Ya he vuelto de mis últimas vacaciones. Ahora me tengo que poner al día con vosotros...

Si acudo tanto más rápido a sus citas es porque temo no tener tiempo de llegar antes de que otros pensamientos me arrebaten a mí mismo.
Cierta vez que el mundo estaba por acabar, lo ignorábamos todo de nuestro amor. Ella buscó mis labios con movimientos lentos y acariciadores de la cabeza. Esa noche llegué a creer que la haría retornar al día.
Y siempre es la misma confesión, la misma juventud, los mismos ojos puros, el mismo ademán ingenuo de sus brazos alerdedor de mi cuello, la misma caricia, la misma revelación.
Pero nunca es la misma mujer.
Las cartas dijeron que la encontraría en la vida aunque sin reconocerla.
Amante del amor.
(Fragmento de La Dama de Rombos, Paul Eluard)


sábado, 20 de agosto de 2011

Yo..

En cualquier caso, era imposible abandonar aquel café sin antes haberla marcado como es debido. Era tranquilizador saber que ahí fuera, en un cartel, estaba escrita la palabra "parque". Toda la comarca, por la que había paseado hoy, desaparecía como tras un telón. Yo no existía. Y él volvía a respirar cada vez que pensaba en el tablón de madera: Parque.
A la mañana siguiente, antes de que sus hijos se vayan a la escuela, etiqueta sus prendas con los correspondientes letreros.
En la tienda solicita ver al jefe, le da consejos: por todas partes hay que colocar rótulos, también por ejemplo en las corbatas incluso especificar los colores. Corbata gris, corbata roja. Los hay daltónicos. Insiste también en poner a cada una de las dependientas un cartel con sus nombre correspondiente.
Vuelve a casa. Se indigna, porque una vez más han retirado todos los letreros. Los niños regresan de la escuela. Y él se tranquiliza al encontrar los rótulos, que por alguna razón no han sido retirados de sus ropas.
Entretanto, la mujer ha informado al médico. En cuanto entra, el enfermo sale al encuentro con un cartel en el pecho, en el que con grandes letras pone: YO.
(El destino del barón Von Leisenbohg, Arthur Schnitzler)

miércoles, 17 de agosto de 2011

Cartes Postales..

Disonancias del arco iris en la telegrafía inalámbrica de la Torre. Mediodía. Medianoche. En Todos los rincones del universo se murmura: "Merde". Rayos. Cromo amarillo. Nos hemos contactado. Los transatlánticos se acercan desde todas las direcciones. Desaparecen.Todos están en movimiento. Y los relojes marchan

L´Intransigeant publicó esta noche poemas para tarjetas postales
Es idiota que los astrólogos roben las estrellas
Cuando ya no se pueden ver
Le pregunto al cielo
El servicio meteorológico indica que el tiempo empeorará.

(Disonancias del arcoiris, de Poemas Elásticos, Paul Cendrars)

La Fée aux Miettes

Mi foto
Zaragoza, España
Adoro a Colette, L.Durrell, Baudelaire, R.Queneau, Boris Vian, Joyce Mansour. Los escritores y diseñadores japoneses. El cine de J.L.Godard y de Wong Kar Wai. Le Quartier Le Marais à Paris. Anna Karina. Las fotos de Mª Angeles Cuartero. Angel Schelesser y más...