
Nada mejor que amenizar un domingo con el gran poeta francés Paul Éluard. Dejaros llevar por este bonito poema.
Bella y
semejante
Un rostro al fin del día. Una cuna entre las hojas muertas del día. Un ramo de lluvia desnuda. Todo Sol oculto. Toda fuente de los espejos en el fondo del agua.Todo espejo de los espejos rotos. Un rostro en las balanzas del silencio. Un guijarro entre otros guijarros. Por las frondas de los últimos resplandores del día. Un rostro semejante a todos los rostros olvidados.
Un rostro al fin del día. Una cuna entre las hojas muertas del día. Un ramo de lluvia desnuda. Todo Sol oculto. Toda fuente de los espejos en el fondo del agua.Todo espejo de los espejos rotos. Un rostro en las balanzas del silencio. Un guijarro entre otros guijarros. Por las frondas de los últimos resplandores del día. Un rostro semejante a todos los rostros olvidados.
Un rostro de melancolía... qué bello, besos bella hada francesa!!!
ResponderEliminarGracias Medusilla de verano...
EliminarUn rostro, pero no cualquier rostro. "Un ramo de lluvia desnuda", sí, como ha de ser la sensación profunda que se vive entre los espejos, hasta alcanzar todo ese silencio en que se nos caen tantos rostros en el olvido.
ResponderEliminarAbrazos desde un domingo amenazado por la lluvia
Qué guay B.!!
ResponderEliminarDisfruta de la lluvia, aquí hace tanto que no vemos la lluvia que se ha convertido en algo extraordinario...