He alquilado un estudio en París, pequeño y retemblante, y pienso escaparme allí unas horas al menos, al día. Pero, ¿en qué consiste esta otra vida que deseo llevar contigo? A veces, June, tengo que imaginar que estás ahí. Tengo la sensación de que quiero ser tú. Antes nunca había querido ser nadie más que yo. Ahora quiero fundirme en ti, estar tan cerca de ti que mi propio ser desaparezca. Soy feliz cuando me pongo el vestido negro de terciopelo porque es viejo y está raído en los codos.Cuando miro tu rostro, quisiera dejarme llevar y compartir tu locura, que llevo dentro de mí un secreto y no puedo seguir disimulando. Siento una aguda y pavorosa alegría. Es la alegría que se siento cuando se ha aceptado la muerte y la desintegración, una alegría más terrible y más profunda que la alegría de vivir, de crear.
(Henry y June, Anaïs Nin)
Vi la foto, lei el extracto, y se me vino a la mente el maestro director de cine Truffaut, lo apasionado que era en el tema del amor. como lo plasmaba en su cine.
ResponderEliminarQué suerte... tener un vestido de terciopelo raído por los codos...jamjaemm, perdón por la tos.
ResponderEliminarQué alguien te espere, que te diga... cuándo volveré a verte antes de la partida...
usf que envidia maldita
Me encanta Henry Miller, todavía tengo que explorar más a Anaïs Nin ^_^
ResponderEliminarUn saludo!!!
Pues sí David. la verdad es que Truffaut tenía unas historias muy intensas. Gracias por tus líneas.
ResponderEliminarJotaaaa, qué bueno que estés aquí...cuida esa tos!!!Seguro que a ti te lo han dicho muchas veces..¿cuando volveré a verte? yo siempre quiero que estés aquí...
Mi querida danzarina de lobos, a mi me los ha dejado una amiga con muy buen criterio, y la verdad, es una maravilla...te animo, merece la pena leerla. Por cierto, ayer el blogger no me dejaba dejarte un comentario, una pena, lo
intentaré de nuevo.
Miette