Una estrella que muere se parece a tus labios que azulean como el vino derramado sobre el mantel. Transcurre un instante con hondura de mina. La antracita se queja sordamente y cae en copos sobre la ciudad. Hace frío en el callejón sin salida donde te conocí. Un número olvidado en una casa en ruinas, creo que el número 4. Te reencontraré dentro de pocos días cerca de esa maceta de flores estrelladas. Las minas roncan sordamente. Los techos están cubiertos de antracita...
(La idea fija, Robert Desnos)
Nunca el surrealismo dejará de ofrecernos el otro sabor del aire y el otro aroma del agua. En los surrealistas seguiremos encontrando el lado luminoso de las cosas diarias, flotando en nubes de ensueño.
ResponderEliminarAbrazos
Flores estrelladas y Techos cubiertos de antracita, me encanta. Un abrazo bella Miette!
ResponderEliminarPues si amigo, los surrealistas siempre nos darán ese la ldo luminos y juguetón de la existencia. Debe ser por eso que no puedo vivir sin ellos, mi vida está vinculada a ellos, como los hubiese conocido.
ResponderEliminarun super abrazo
Medusa, me gusta que te encanten los versos de Desenos, siempre son un soplos de aire frescos!!
besos
Miette