miércoles, 29 de diciembre de 2010

Pide un deseo..

Ojo con lo que se pide. Como decía Santa Teresa, "se llora más por las plegararias atendidas que por la no atendidas".

lunes, 27 de diciembre de 2010

Tú eres la semejanza!

Cargada de sueño, tu nombre se quiebra dentro de mi garganta. Es un vagabundo que provoca el vacío. Tu ausencia es una danza macabra..

domingo, 26 de diciembre de 2010

Regalo de Navidad..

Realmente era una visión maravillosa. En el rincón más apartado había un árbol completamente cubierto de flores blancas. Sus ramas eren todas de oro y colgaban de ellas frutos de plata, y debajo estaba el niñito a quien había querido tanto.
El Gigante bajó las escaleras con gran alegría y entró en el jardín. Corrió a través de la hierba y se acercó al niño. Cuando estuvo junto a él, su semblante enrojeció de cólera y le preguntó:
-¿Quién se ha atrevido a herirte?
Porque en las palmas de las manos del niño y en sus piececitos veíanse las señales de dos clavos.
-¿Quién se ha atrevido a herirte?-gritó el Gigante- Dímelo. Iré a coger mi gran espada y lo mataré.
-No- respondió el niño, éstas son las heridas del amor.
-¿Quién eres?-preguntó el Gigante, y un extraño temor lo invadió, haciéndole caer de rodillas ante el niñito.
El niño sonrió al Gigante y le dijo:
-Me dejaste jugar una vez en tu jardín. Hoy vendrás conmigo a mi jardín, que es el Paraíso.
Cuando los niños llegaron aquella tarde, encontraron al Gigante tendido, muerto bajo el árbol, cubierto de flores blancas.
(El Gigante Egoísta, Óscar Wilde)

sábado, 25 de diciembre de 2010

Joyeux Noël!

Mis mejores galas para este día de fiesta. Espero que "le Père Noël" haya sido amable con todos vosotros. Yo he sido un Hada muy buena.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Estados de ánimo..

El desamparó comenzó a insinuarse en su ánimo, porque ahora cada decisión no parecía ya producto de su voluntad, sino una réplica a presiones acumuladas fuera de él; las exigencias del proceso histórico en que él mismo se hundía como en una arena movediza.
Pero si ya no podía controlar acontencimientos, era necesario que se controlara a sí mismo, a sus nervios. Ya hacía semanas que los sedantes tomaban el lugar del autodominio, aunque no sirvieran más que para exorcizar los cosquilleos de la subconsciencia, temporalmente.
(Mountolive, L. Durrell)

martes, 21 de diciembre de 2010

Un amour à crédit..

Parecía una chica más, de hecho, nunca pensé que tendría algo que aportar en una cita. Aunque lo nuestro no era una cita. A las chicas como ella le sobran citas, pero nunca con tipos como yo. Y aunque lo nuestro, si bien no era una cita, tuve la suerte de coincidir con ella en una mesa. Era una noche de fin de año.
Aquel año, ante la falta de planes y expectativas, decidí ir con mis padres al cotillón en el Casino. Casualmente, su familia estaba sentada en la misma mesa que la mía. Una mesa redonda, grande, decorada de forma elegante, y a su alrededor los comensales, es decir, nosotros: absurdos, fríos..y aburridos. Incluso ella no destacaba en exceso. Me llamó la atención su pequeño bolso, y no sólo por los brillantes, que no dejaban de envíar reflejos continuamente. Era imposible no preguntarse qué demonios cabía en ese bolso de diminutas dimensiones. Y allí estaba ella, lejana y ajena a todas las conversaciones. Sin decir una palabra se dirigió hacia una de las mesas de juego, y se sentó. Yo me acerqué a mirar. Ella abrió el bolso, allí mismo, de sus profundidades sacó una tarjeta de credito que le extendió delicadamente al crupier. Sólo llevaba eso en el bolso: una tarjeta de crédito. Me pareció lo más sexy que había visto en mi vida.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Como un Haiku...

Kawabata tiene una prosa delicada y pura. Para los amantes de lo frágil y lo efímero leer sus novelas es una experiencia bella, sútil...que deja esa sensación de haiku en el alma.
Vio el sol de la tarde como lo había visto después de la noche con la señora Ota: el sol de la tarde a través de la ventana del tren, destrás de la arboleda del templo Hommonji. El sol rojo parecía derramarse sobre las ramas. La arboleda se recortaba, oscura. El sol que se derramaba por las ramas se introdujo en sus ojos cansados. Los cerró.
Las grullas blancas del pañuelo de la joven Inamura volaron en el sol de la tarde, que todavía estaba en sus ojos.
(Mil Grullas, Y. Kawabata)

La Fée aux Miettes

Mi foto
Zaragoza, España
Adoro a Colette, L.Durrell, Baudelaire, R.Queneau, Boris Vian, Joyce Mansour. Los escritores y diseñadores japoneses. El cine de J.L.Godard y de Wong Kar Wai. Le Quartier Le Marais à Paris. Anna Karina. Las fotos de Mª Angeles Cuartero. Angel Schelesser y más...