Espero; boca sonriente. Camino derechita campo abierto. Peregrino en su simetría, reanudo mi camino como una caracoleta, con el pecho recurrente, con peladillas en los bolsillos, antojitos...indefinibles...Saludo al raspabarbas, coleccionista de naderías, magistrado de símbolos. Suspiros de diamantes, me siento y espero, el tiempo se mide en nieves.

