jueves, 5 de marzo de 2009

Extraño Helnwein

Una simple manifestación artística que permite hacer de
una sola imagen algo que sea comprendido por la mayoría.
El llanto de un niño es un símbolo universal en el
que su comprensión no necesita de idiomas, ni idiosincrasias,
es por eso que el arte de Helnwein legitima esta experiencia,
porque de entrada el centrarse en el ser humano
mantiene una sola lectura; la del ser humano;
cualquier dolor y sensación es conocida
sin tenerla que haberla vivido.(textoscriticos.blogspot.com)

Gottfried Helnwein

La función del artista es evocar la experiencia
del reconocimiento sorpresivo: mostrarle
al espectador lo que él sabe pero no sabe que sabe.
Y Helnwein es un maestro del reconocimiento sorpresivo.
"William Burroughs

miércoles, 4 de marzo de 2009

El amenazado

Es el amor. Tendré que ocultarme o huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras, la vaga erudición el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de la Biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo, es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por la ventana, pero la sombra no ha traído la paz. Es ya lo se, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con su pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos que cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
(El Amenazado, Jorge Luis Borges)

Albertine Sarrazin

Cada vez que leo a Albertine Sarrazin me sigue sorprendiendo su talento. Sin formación apenas, Albertine escribió sobre su vida, breve e intensa, con una prosa maravillosa que destilaba talento. Una vez escribí sobre ella, o más bien sobre su novela El Astrágalo. Mi amigo Jesús R. me lo regaló sabiendo que me gustaría y así fue. Albertine es una chica dura, una delicuente con más talento para la escritura que para el delito. Una bonita historia de amor y dolor...un amor que se torna en espera: la del ser amado. Ello me llevó a pensar en un poema de Borges que como Albertine siempre me estremecerme.

Albertine esperando al hombre de los cabellos rubios. Contando el tiempo entorno a la persona amada. Una relación que empieza en el imperativo de la espera "Espérame el tiempo que haga falta" le dice Julien. Anne se enamora y su existencia se convierte en una prórroga. En un tiempo suspendido. Julien deviene el eje temporal de la historia. La autora inventa una nueva forma de contar el tiempo - « Estar o no estar contigo es la medida de mi tiempo» - escribió Borges. Así transcurre el tiempo en la novela. Julien es la medida de su tiempo.

lunes, 2 de marzo de 2009

La voz a ti debida

Hoy me siento romántica. Tal vez sea porque no he dormido. Me venía a la cabeza la belleza de la poesía de Pedro Salinas. Al final las noches de insomnio dan para mucho.

Yo no necesito tiempo
para saber cómo eres:
conocerse es el relámpago.
¿Quién te va a ti a conocer en lo que callas,
o en esas palabras con que lo callas?
El que te busque en la vida que estás viviendo,
no sabe mas que alusiones de ti,
pretextos donde te escondes.
Ir siguiéndote hacia atrás
en lo que tú has hecho, antes,
sumar acción con sonrisa,
años con nombres, será ir perdiéndote.
Yo no. Te conocí en la tormenta.
Te conocí, repentina,
en ese desgarramiento
brutal de tiniebla y luz,
donde se revela el fondo
que escapa al día y la noche.
Te vi, me has visto, y ahora,
desnuda ya del equívoco,
de la historia, del pasado,
tú, amazona en la centella,
palpitante de recién
llegada sin esperarte,
eres tan antigua mía,
te conozco tan de tiempo,
que en tu amor cierro los ojos,
y camino sin errar,
a ciegas, sin pedir nada
a esa luz lenta y segura
con que se conocen letras
y formas y se echan cuentas
y se cree que se ve
quién eres tú, mi invisible.
(La voz a ti debida, Versos 388 a 424)

Adolphe

No eran penas de amor, era un sentimiento más oscuro y triste; el amor se identifica hasta tal punto con el objeto amado, que incluso en su desesperación hay algún encanto. Lucha contra la realidad, contra el destino; el ardor de su deseo lo engaña respecto a sus fuerzas y lo axalta en medio de su dolor. El mío era sombrio y solitario; no esperaba en absoluto morir con Ellénore; iba a vivir sin ella en el desierto que es el mundo y que tantas veces había deseado cruzar independiente. Había quebrado al ser que me amaba, había quebrado aquel corazón, compañero del mío, que en su ternura infatigable había persistido dedicarse a mí; el aislamiento ya me alcanzaba. (Adolphe, Benjamin Constant)
Como me gustan las novelas del XIX. Personajes románticos, que no tienen vida real fuera del corazón, ni otro interés profundo que el afecto siempre señalados por la tristeza, no me puedo resistir a ellos, tan frágiles y bellos.

domingo, 1 de marzo de 2009

Selene Azul

Su pintura siempre orgánica, viva,
enseña lo mejor del ser humano.
El arte como una herramienta
para la vida.

La Fée aux Miettes

Mi foto
Zaragoza, España
Adoro a Colette, L.Durrell, Baudelaire, R.Queneau, Boris Vian, Joyce Mansour. Los escritores y diseñadores japoneses. El cine de J.L.Godard y de Wong Kar Wai. Le Quartier Le Marais à Paris. Anna Karina. Las fotos de Mª Angeles Cuartero. Angel Schelesser y más...