Miro las celosías que decoran la casa, las miro como un desconocido mira las huellas de un ciervo. Hay algo en el hogar, en las cortinas...en la almohada engañosa..los cuadros que aniquilan el vacío y devuelven la profundidad a la vida.
Ya huele a café..recostada en mi banqueta, suspiros provocados por los aromas mientras el día se resume en tu voz. Y ahora la vida se torna un instante. Un estanque de arabica, una brisa necesaria y vagabunda..Respiro, allí donde el otoño se arregla las uñas.