A orillas del Sena se escucha poesía. Lo demás es el eco lleno de letras de pedernal y circunflejos en palanquín. Soñabamos con el frío de las aceras que moría en un discreto café. En tus entrañas hay una inmediatez que no contempla la tristeza. Imaginé verte paseando bajo un cielo gris, con tu rostro altivo, deshaciendo tormentas.
Y a la tenue luz de esta ciudad..veo tus ojos como un árbol desarraigado..

Ya Cortázar escuchó esa poesía en el Sena. Menos mal que retumba hasta muy lejos.
ResponderBorrarUn beso.
Pues sí, genia, menos mal que se escuchó lejos..
Borrarbesos
París, poesía y un día gris... todo es melancolía!!
ResponderBorrarNo creas, mi lobezna...París es siempre alegre, por dira que sea, por frío que haga, siempre brilla la luz..
ResponderBorrarbesos con mucho sol